Martes 16 de Octubre, 01:20 hs

¿Son casualidades los incendios?.O es una venganza por la captura de conocido maleante de Quequén recientemente aprehendido y ya liberado

A seis días del incendio del emblemático edificio de la Estación de trenes de Quequén,que fue el domingo 30 de julio,por estas horas nos encontramos con que las llamas destrozaron buena parte de la capilla de la Parroquia de la Merced,ambos siniestros en Quequén.
¿Es una casualidad? se preguntaría un vecino.Todo pareciera indicar que no hay casualidad que valga.
La comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced indicó en su Facebook que "el incendio no fue intencional",pero este portal está en condiciones de objetar lo indicado por los parroquianos que probablemente en su condición de fé optaron por manejar con cautela dicho siniestro.
Esto sería producto de mentes enfermas que desde esa perversidad habrían tomado varios lugares de Quequén(3 específicamente,y entonces restaría otro incendio),de diferente significado,como venganza o represalia por la detención del cabecilla de un manojo de malhechores, un nefasto personaje de 30 años.El líder estuvo menos tiempo entre rejas por comercializar droga que alguien que va a hacer la denuncia por un choque.Y la culpa,que quede claro,no es de la policía.La puerta giratoria para este siniestro drogón y vendedor muy conocido por formar parte de la barrita del club Estación Quequén(que nada tiene que ver con este delincuente)se la facilita nuestra justicia.
Sucede que el  individuo con su gavilla iba a drogarse y vender merca en la Estación ferroviaria de Quequén.Allí dos de sus secuaces conocidos como Tuuri y Yona,junto al resto de la escoria hicieron un juramento de que quemarían varios lugares del pueblo donde nacieron y viven,en represalia a la aprehensión de su líder.Las fuentes son irreprochables.
El treintañero jefe de la caterva salió antes de lo esperado.No estuvo ni doce horas adentro.Pero la vendetta sigue en pie y ahora le habría tocado al templo de la Merced.
La mayoría de estos pandilleros viven en el barrio 120 viviendas.Ya son dos los hechos que habrían consumado con absoluta impunidad:la estación de trenes y la capilla de la Merced,y según la demencial promesa quedaría un lugar por ser alcanzado por las llamas.
 

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