Sábado 22 de Septiembre, 19:38 hs

Condenaron a Jonathan Posse a cinco años de prisión

Por promover y facilitar la prostitución. El hecho se produjo en diciembre de 2015

El Tribunal Oral Criminal condenó en la mañana de este lunes a cinco años de prisión a José Jonathan Posse por obligar a prostituirse a una joven, teniéndola en cautiverio baja amenazas, hecho que se produjo en el mes de diciembre de 2015.

La pena dictada contó con la unanimidad de los magistrados y se redujo a la mitad de la que había solicitado en los alegatos el fiscal Horacio Sirimarco.
No obstante, los jueces dieron por acreditada la autoría del detenido en el delito de “facilitación y promoción de la prostitución, agravada por amenazas y la vulnerabilidad social de la víctima”.

La secretaria del Tribunal dio lectura al fallo sólo en su parte resolutiva, luego que la Jueza Luciana Irigoyen Testa hiciera una breve introducción.

El episodio traído a juicio ocurrió entre los días 14 y 15 de diciembre de 2015, en una vivienda de calle 521 al 3300, lugar donde posteriormente se realizó un allanamiento en el que fue rescatada la mujer que se hallaba en cautiverio. Esa diligencia fue el desenlace de una investigación que se había iniciado a partir de una denuncia por parte del hijo de la víctima.

En el inmueble fue detenida su propietaria, Patricia Astesano, al igual que José Jonathan Posse, quienes mantenían una relación de pareja en ese entonces.

Astesano no irá a juicio oral, ya que su abogado defensor y la fiscalía arribaron a un acuerdo de juicio abreviado por una pena de cuatro de prisión de efectivo cumplimiento.

La acusación fiscal se apoyó en la declaración de la mujer, quien había tomado contacto con ambos en busca de ayuda, tras haber sufrido violencia de género por parte de su pareja.

La joven permaneció de rehén en el mencionado inmueble donde fue sometida a maltratos y, también, obligada mediante amenazas con un arma de fuego a ejercer la prostitución. Esa práctica también la desarrollaba en 59 y 78, con la compañía de otra mujer, siendo el dinero recaudado distribuido entre Posse y Astesano.

El defensor oficial había rechazado las acusaciones poniendo de relieve las supuestas contradicciones en la que había incurrido la víctima, considerando que esta tenía una tendencia a la fabulación y la mentira de la misma.

Luego de los alegatos que tuvieron lugar la semana pasada, el imputado pronunció sus últimas palabras para negar la acusación. Dijo: “Soy un perejil acá”, e insistió en su inocencia.

Tras conocerse el fallo, el doctor Daniel Surgen permaneció en la sala para explicarle al imputado los alcances de la sentencia, haciéndole saber que lo habían condenado al mínimo de la pena, que no se lo declaró reincidente como tampoco se computaron agravantes. Además le informó que apelará la decisión del Tribunal, como así también la cantidad de tiempo que debe permanecer en prisión hasta alcanzar una serie de beneficios que de manera progresiva le permitirán recuperar la libertad.

Ya esposado y cuando se retiraba bajo la custodia de los efectivos del Servicio Penitenciario, Posse ratificó su inocencia.

 

 



 

 

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